MAZARIEGOS VUELVE A VIVIR "LA ENAGUADA"

José María Ruiz Ortega

            El origen de la fiesta de la Enaguada es el cumplimiento del Voto de Villa hecho por el pueblo, celebrado por primera vez en el año 1742, en agradecimiento por haber salido todos sus habitantes sanos y salvos de la terrible inundación que había sufrido tres años antes, el 5 de diciembre de 1739. El testimonio de esta inundación nos llega de la mano de un preclaro hijo de Mazariegos, don Gaspar de Cea Martín, cura beneficiado de preste de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Mazariegos. Ese día, 5 de diciembre de 1739, se produjo en la localidad la inundación más grande de que se tenía memoria. La crecida del caudal de la Laguna de la Nava fue tan súbita y excepcional que las aguas se apoderaron del casco urbano, inundando casas y corrales y obligando a sus habitantes a ponerse a salvo en Revilla de Campos, quedando en la iglesia del pueblo los ancianos e impedidos.

            No hubo desgracias personales, aunque los daños fueron cuantiosos, en las viviendas y la pérdida de enseres, campos y ganados. Los representantes del pueblo, que vivieron con especial angustia el trance, presentaron al párroco, don Gaspar, la intención de hacer un Voto de Villa, una fiesta de acción de gracias que denominaron la Enaguada. Conmemoración que fue aprobada por decreto episcopal el 20 de noviembre de 1742 y que consiste en procesión y misa solemne con la Virgen del Rosario.

            Este año, después de que esta tradición había desaparecido y los más jóvenes no recordaban haber celebrado fiesta alguna, el Ayuntamiento de Mazariegos vuelve a rememorar el Voto de Villa. Se celebró una misa y procesión por las calles del pueblo, con la Virgen. Luego, en el local de las escuelas, el Ayuntamiento invitó a todos los vecinos y alcaldes de los pueblos limítrofes a un vino español que resultó un acto de convivencia y rememoración de un acontecimiento que pudo resultar catastrófico para la población y que, milagrosamente, bajaron las aguas y no hubo que lamentar víctimas. Un éxito de fiesta que luego continuó por la tarde con sesión de baile.

            Por la importancia histórica y la influencia económica y social que para Mazariegos siempre ha tenido la Laguna de la Nava y sus terrenos, la actual corporación municipal ha restablecido una tradición, después de 264 años de haber ocurrido una tremenda inundación. (Ver en esta página La Laguna de la Nava).

Publicado en el "Diario Palentino" del día 5 de diciembre de 2003