EL SUELO Y EL CLIMA

 

            Estos dos factores son determinantes en el tipo de cultivos que tradicionalmente se han instalado en Mazariegos, con una tendencia secular al monocultivo de cereales. Si en tiempo pasado el trigo fue el rey de los cereales en este término municipal, las necesidades comerciales y la selección de variedades de cebada más o menos adaptadas al terreno, durante el ultimo medio siglo se ha ido cambiando hacia un predomino de la cebada sobre otros cereales, en los secanos tradicionales.

            Mazariegos presenta una topografía de llanura arcillosa, con ondulaciones poco marcadas, resultado de la constante erosión débil que sufre. Este fenómeno, condicionado a la Laguna de la Nava, ya que su territorio presenta unas diferencias de nivel muy pequeñas respecto a la laguna, cuyo suelo fue subiendo por los arrastres y depósitos de limo, converge en una impermeabilidad del suelo arcilloso, debilidad hidrológica y la intensidad de la evaporación.

            Desde el punto de vista litológico, las face miocenas de este terreno de edad Vindoboniense presentan un predominio de arcillas amarillentas algo arenosas. También nos encontramos con un recubrimiento de mantos holocenos de arenas, arcillas y canto menudo. Resumiendo, la edafología de Mazariegos presenta estos datos: una altitud de 760 metros sobre el nivel del mar. Geología: Mioceno, arcillas margosas. Topografía: llano. Drenaje: externo e interno, malo. Uso y vegetación: cereales y forrajeras en secano y regadío.

            Tipo de suelo: Vertisol pélico.

            * De 0 a 20 centímetros de profundidad: pardo, amarillento oscuro; arcilloso de estructura subangular adherente, plástico, friable en húmedo, blando en seco; probablemente de minerales arcillosos, ligeramente calcáreo, con pocas raíces finas y medianas, transición difusa y plana.

            * De 20 a 25 centímetros: pardo oliva, arcilloso de estructura prismática, gruesa, fuerte, no adherente, ligeramente plástico, friable en húmedo y ligeramente duro en seco; ligeramente calcáreo, pocas raíces, pocas gravas.

            * De 50 a 80 centímetros es ya pardo oliva arcilloso con unas características parecidas y la aparición de manchas de color gris pálido, adherente y plástico.

            En general, estos suelos del término municipal están asentados sobre típicas arcillas descarbonatadas, fósiles ("Terra Fusca") que no han evolucionado a suelos pardos debido a que no son climáticos. Únicamente el riego, al proporcionarles un clima continental artificial en cuanto a pluviometría los transformaría en tales suelos.

            El clima, tomando los datos de la Escuela de Capataces Agrícolas de Palencia, como estación más próxima, con unas precipitaciones medias de 423,3 litros por metro cuadrado y una temperatura media anual de 12,2 grados centígrados, nos da un índice clasificatorio de semiárido de tipo mediterráneo.

            La temperatura máxima del mes más cálido ha sido de 30,4º C, y la temperatura media de las mínimas del mes más frío es de -0,4º C. El tipo de invierno es frío frecuentemente. El máximo de precipitaciones se produce en otoño e invierno.

 

SUPERFICIE OCUPADA POR CULTIVOS AGRÍCOLAS

            Tomando los datos de finales del siglo XX, del Servicio Territorial de Agricultura, Ganadería y Montes de Palencia, las hectáreas por cultivos son:

            Trigo, secano......................104            Maíz, regadío.................155

            Trigo, regadío.......................47            Remolacha.....................134

            Avena, secano........................3            Girasol, secano..............  36

            Avena, regadío......................37           Girasol, regadío..............183

            Cebada, secano...................778           Alfalfa, secano................ 37

            Cebada regadío...................264           Alfalfa, regadío...............183

            Barbecho y retirada de tierras de cultivo..........310

 

            Los datos medios, tomados de los tres últimos años del siglo XX, pueden sufrir  variaciones dependiendo de las condiciones climatológicas del otoño, que es cuando tiende a sembrarse la mayor parte de los secanos y algunos cereales de regadío. Pero el gran condicionante del tipo de cultivo y vocación ganadera ha estado y está aún totalmente ligado a los pagos compensatorios por la PAC.

            En Mazariegos, puede calcularse que, en esta década de 1991-2001, las ayudas a la superficie y primas ganaderas suponen entre un 37% y un 40% de la renta agraria. Sin embargo, los rendimientos por hectárea de los diferentes cultivos están más condicionados por la climatología que por la PAC, lo que demuestra que las buenas prácticas agrícolas no se han abandonado.

            Hay, sin embargo, una pérdida de ocupación de cereales en beneficio del girasol, en los años de mayor remuneración de las ayudas para este cultivo. Lo mismo ha ocurrido con el lino textil o el cáñamo. Lo más destacado ha sido una bajada de la superficie dedicada a forrajes (alfalfa), por no tener este cultivo ayudas directas y el nulo autoconsumo por la casi desaparición del vacuno de leche. Aquí se exceptúan aquellas explotaciones mixtas agroganaderas que necesitan una superficie de forrajeras por UGM, y aquellos agricultores acogidos al Plan de Estepas Cerealistas. En este aspecto, dependiendo de años, hay un ligero aumento de las superficies en barbecho.

 

CONCLUSIONES SOBRE LA REPERCUSIÓN SOCIOLÓGICA DE LA P.A.C.

            Tomando como referencia la última década, en general y salvo excepciones individuales puntuales, la media de las producciones en Mazariegos, es ligeramente inferior a la media de la provincia. Así pues, se puede afirmar que las ayudas a la superficie y al ganado ovino por la reforma de la PAC han contribuido a mejorar la renta de los agricultores y ganaderos. Teniendo en cuenta las malas cosechas de 1986, 1989, 1992 y 1995, las explotaciones agrarias de Mazariegos han avanzado en la modernización, se han adquirido nuevos tractores, se han construido naves agroganaderas, se han comprado equipos de ordeño y se han actualizado, en general, tanto los aperos como las técnicas de cultivo. Evidentemente, la calidad del suelo y la pluviometría han condicionado que los adelantos técnicos y la renta agraria estén muy lejos de un nivel óptimo de superficie por explotación y mano de obra ocupada.

            Se da el caso, nada infrecuente en toda la provincia, de que los que han cesado en la actividad agraria y continúan manteniendo la explotación agraria, contratando las faenas de laboreo a otros labradores o a sociedades de servicios, si bien han contribuido de forma indirecta a rentabilizar la utilización de la maquinaria, están impidiendo una mejor racionalización en la superficie ocupada por persona dedicada como profesional de la agricultura, al no alquilar esa tierra que mantienen como titulares.

            En este aspecto hay que señalar la escasa retribución de los pensionistas autónomos de la agricultura, por haber cotizado pocos años -antes no existía la posibilidad de hacerlo- y lo poco atractivo de los planes de cese anticipado de la actividad. En la actualidad, hay una línea de ayudas de la Junta de Castilla y León, a los que suscriben planes privados de pensiones, con la condición del cese de la actividad.

            En cuanto a la ganadería, se mantiene la cabaña ganadera de ovino de leche (2500), desciende la de vacuno de carne, y el vacuno de leche prácticamente ha desaparecido.